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"Una búsqueda que comenzó con Raquel y se convirtió en una lucha colectiva"

¿QUIÉNES SOMOS?

Alerta Raquel nació en 2020, a partir de la desaparición de Raquel Salazar, una joven de 24 años que salió de su casa en noviembre de 2019 y aún continúa desaparecida. Ante la necesidad de acompañar a su familia y visibilizar su búsqueda, familiares, amigas y compañeras comenzaron a difundir alertas en redes sociales. Desde entonces, la iniciativa creció y se convirtió en un espacio de acompañamiento para madres y familias buscadoras.

Hoy somos una iniciativa feminista y comunitaria que trabaja para visibilizar las desapariciones de niñas, adolescentes y mujeres en El Salvador y fortalecer las redes de apoyo alrededor de quienes buscan.

A lo largo de estos años hemos aprendido que una alerta es apenas el inicio de una búsqueda. Por eso, nuestro trabajo se construye junto a las familias, reconociendo sus experiencias y necesidades, y promoviendo redes de solidaridad que les permitan sostener sus procesos. Apostamos por una sociedad que no normalice las desapariciones, que escuche a quienes buscan y que reconozca su derecho a la verdad, la justicia y la memoria.

NUESTRA HISTORIA

Raquel sigue presente en nuestra memoria y en nuestra búsqueda.

2019

El 27 de noviembre de 2019, Raquel Salazar salió de su casa en busca de una oportunidad laboral. Nunca regresó.
Su madre y amigas comenzaron una búsqueda que continúa hasta hoy. 

2020

Un año después de su desaparición, amigas y compañeras feministas impulsaron una iniciativa para visibilizar su caso y apoyar la búsqueda de otras niñas, adolescentes y mujeres desaparecidas.

Así comenzaron las alertas en redes sociales. 

HOY

Con el paso del tiempo, Alerta Raquel se convirtió en un espacio de acompañamiento para madres y familias buscadoras.
Junto a ellas construimos redes, herramientas y acciones de incidencia para fortalecer sus procesos de búsqueda y exigir respuestas. 

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DE LAS ALERTAS AL ACOMPAÑAMIENTO

Alerta Raquel comenzó difundiendo fotografías, nombres y datos de niñas, adolescentes y mujeres desaparecidas para ampliar las posibilidades de encontrarlas.

Pero pronto comprendimos que una alerta era apenas el comienzo.

Las familias necesitaban información, acompañamiento, espacios de escucha, herramientas para continuar buscando y redes que les permitieran sostener sus procesos.

Los casos de los hermanos Guerrero Toledo y de Jimena Ramírez marcaron un antes y un después en este camino. A partir de estas experiencias, fortalecimos nuestro trabajo junto a madres y familias buscadoras.

¿QUÉ HACEMOS?

VISIBILIZAMOS

Difundimos alertas tempranas en redes sociales de niñas, adolescentes y mujeres desaparecidas para ampliar las posibilidades de localización y mantener sus nombres e historias presentes.

ACOMPAÑAMOS

Caminamos junto a madres y familias buscadoras, escuchando sus necesidades y respetando sus decisiones durante los procesos de búsqueda. 

FORTALECEMOS

Generamos herramientas, espacios de autocuidado, información y formación para que las familias puedan fortalecer sus capacidades y sostener sus procesos de búsqueda.

INCIDIMOS

Promovemos acciones para que las desapariciones sean reconocidas y atendidas, y para que las familias puedan exigir verdad, justicia y respuestas efectivas.

CONSTRUIMOS MEMORIA

Utilizamos el arte, la comunicación y otras narrativas para nombrar las ausencias, preservar las historias y mantener viva la memoria de quienes seguimos buscando.

SEGUIMOS BUSCANDO

Desde aquella primera alerta por Raquel Salazar, Alerta Raquel ha crecido junto a las madres y familias buscadoras.

Lo que comenzó como una iniciativa para visibilizar una desaparición se convirtió en un espacio de acompañamiento, comunicación, memoria e incidencia frente a las desapariciones de niñas, adolescentes y mujeres en El Salvador.

Seguimos construyendo herramientas y redes para acompañar a quienes buscan, visibilizar las historias de quienes están ausentes y contribuir a que las familias puedan ejercer su derecho a buscar.